La carpintería digital Dos plantas de producción. 90 empleados. En el 2019 fueron resaltados en el ranking de la Andi como una de las empresas más innovadoras. Han crecido por redes sociales, incorporaron tecnología y empezaron a hacer análisis de datos para mejorar la experiencia de comprar muebles por internet. Este año han crecido 72%, el año pasado un 50%. En pandemia, con la disparada de la venta de muebles por el teletrabajo, la sacaron del estadio. “Como a todas las marcas, el inicio de la pandemia nos llenó de miedo ya que las personas evitaban comprar e invertir. Cuando todos nos empezamos a adaptar a la nueva normalidad y tuvimos que trabajar desde casa, dimos el salto y crecimiento más grande de nuestra historia, con un aumento de más del 100% de las ventas. La demanda de escritorios y elementos de estudio aumentó muchísimo y empezamos a vender como nunca antes. La madurez digital que teníamos en ese momento nos permitió crecer y acelerar los procesos, y por eso pudimos responder a las necesidades y demandas del mercado”, relata David Espinoza, cofundador y director general de La Carpintería.

Son digitales. Solo en redes sociales han superado los mil millones de pesos en ventas. Tienen varias unidades de negocio, como la del diseño personalizado, en el que sus arquitectos van a las casas de los clientes para crear espacios según sus necesidades (esta línea de negocio creció 234% en 2021 vs. 2020); crearon las Asesorías Virtuales de Diseño para ayudar a quienes viven fuera de Medellín y les ayudan a diseñar espacios; y los Proyectos Institucionales, en los que diseñan espacios para empresas con casos de éxito como las tiendas de Agua Bendita.

¿Qué es lo que hacen con tecnología? “La compañía cuenta con un sistema de innovación cargado de analítica que le ayuda a tomar mejores decisiones, pensar en nuevos diseños y mejorar su estrategia comunicativa”, relatan en un comunicado de prensa. “Nos hemos concentrado en desarrollar habilidades cuantitativas y cualitativas en las personas del equipo que analizan los datos”, asegura Espinosa.